Trazabilidad y pasaporte digital
A menudo, nos encontramos ante preguntas aparentemente simples: ¿cuál de estos dos productos es más sostenible?
A menudo, nos encontramos ante preguntas aparentemente simples: ¿cuál de estos dos productos es más sostenible? ¿Qué material tiene un menor impacto ambiental? ¿Dónde tiene más sentido actuar para reducir emisiones? Responder estas preguntas con rigor requiere una buena trazabilidad. La trazabilidad es la diferencia entre trabajar con supuestos genéricos o con datos específicos del producto y su cadena de suministro, y es clave para tomar decisiones internas, poder comunicar con confianza y ser resilientes ante requerimientos normativos.
En este contexto, el marco legal en el ámbito catalán y español lleva tiempo centrándose en mejorar la trazabilidad de los residuos. En cambio, a nivel europeo se ha ido un paso más allá con la introducción del Reglamento (UE) 2024/1781, creando el marco para exigir un pasaporte digital de producto. Aunque todavía hay que concretar qué categorías de producto serán las primeras en requerir el pasaporte digital y las obligaciones específicas de información, esta iniciativa quiere dar respuesta de manera estructurada a la necesidad creciente de disponer de información fiable y accesible. Una vez implantado, el pasaporte digital será la herramienta más importante en trazabilidad a nivel europeo, ya que permitirá conectar de manera estructurada y verificable la información de un producto a lo largo de toda la cadena de valor.
Ahora bien, el desarrollo del pasaporte digital presenta retos evidentes: la disponibilidad de los datos, la calidad y verificabilidad, la interoperabilidad y la gobernanza. Para quienes se dedican a medir indicadores de impacto ambiental, una de las principales dificultades suele ser la obtención de datos: acostumbramos a pedir datos que nunca han sido recopilados, que se han perdido por la cadena de valor, que son estimaciones sin datos primarios reales, etc. El reto es desarrollar un pasaporte digital que permita transformar una información no primaria, reactiva y fragmentada en datos estructurados, estandarizados, con la profundidad necesaria, específicos e interoperables.
La trazabilidad es lo que convierte la sostenibilidad en algo medible y verificable que sirva de base para la toma de decisiones. Y el pasaporte digital es la herramienta que puede convertir esta trazabilidad en un activo útil: para abrir nuevas opciones de circularidad, posicionarse en el mercado y mejorar la transparencia y credibilidad. Cuando la trazabilidad aporta respuestas claras y fiables, la transición hacia soluciones más
