El secreto para conectar con tu público: la estrategia de identidad corporativa

En un mundo cada vez más competitivo, la identidad corporativa se convierte en una herramienta estratégica clave para asegurar la diferenciación frente a la competencia y garantizar el posicionamiento empresarial. Además, la definición de una narrativa comunicativa y de una imagen -generada por la suma de diferentes elementos: diseño, colores, tipografías y elementos gráficos y compositivos- es esencial para transmitir los valores de las corporaciones y conseguir la conexión con su público objetivo.
Carta de presentación de la esencia corporativa
En este sentido, una identidad visual bien definida no solo ayuda a transmitir los valores y la filosofía empresarial, sino que facilita su reconocimiento inmediato de una manera directa, clara y efectiva.
Desde una perspectiva estratégica, en Spora creemos esencial abordar la identidad visual desde la fase embrionaria de las marcas, estableciendo el punto de partida del relato visual de la marca, que la acompañará e identificará durante todo su ciclo vital.
Algunas marcas crecen sin una identidad visual trabajada y eso, a menudo, dificulta el desarrollo de su relato posterior. Definir el tono y el estilo, tanto visual como de contenido, es esencial para mostrar coherencia y conexión entre aquello que se transmite.
En este punto queremos destacar el caso de Rebag, un servicio de bolsas reutilizables y sociales que no conseguía llegar a su público objetivo. ¿El motivo? La estrategia comunicativa, tanto a nivel visual como de relato, no había sido trabajada y era muy difícil poder alcanzar su objetivo de difusión de la actividad y, por tanto, de ganar clientes.
Primer paso: conocer la marca
El reto de Rebag era, pues, definir una estrategia comunicativa que permitiera difundir de una manera más clara el servicio de la actividad y su funcionamiento, incrementar el número de usuarios que lo utilizaban y mejorar su identidad visual.
En una primera reunión interna del equipo de comunicación hicimos una auditoría a Rebag de la cual determinamos, entre otros elementos como rehacer el relato y el enfoque comunicativo, que había que mejorar significativamente su imagen.
Así pues, trabajamos paralelamente la narrativa y la identidad visual, para asegurar su coherencia y la conexión con su target.
Centrar la identidad visual en un concepto
Para transmitir la esencia y los valores de la marca a través de su identidad visual es clave conocer cuáles son sus inquietudes, su misión, su visión... conceptos que nos darán pistas de cuáles serán las líneas estratégicas clave para posicionar la marca a nivel visual.
El primer paso es identificar el concepto central sobre el que gira la esencia de la marca, el motivo por el que se ha creado.
El propósito de Rebag es “evitar que las bolsas de un solo uso entren en circulación”. A partir de esta premisa, centramos su identidad bajo un concepto: “alargar la vida de las bolsas (evitando que sean de un solo uso)”.

Alargando la B de Rebag conseguimos visualizar el propósito de la marca.
Además, usando el prefijo “Re”, muy empleado en el ámbito de la sostenibilidad, hemos adaptado el relato de marca para reforzar diferentes características que la definen:
“Repiensa tu manera de comprar”
“Reduce los residuos plásticos”
“Reactiva el comercio local”
“Apoya la economía social”
A partir de aquí, una vez definido el concepto de partida, tocaba aterrizar la identidad con elementos gráficos más concretos. Definimos una nueva gama cromática, vibrante y expresiva, un par de tipografías modernas, atemporales y de fácil legibilidad, junto con un tratamiento fotográfico de las imágenes de estilo collage, a partir del cual crearíamos las infografías y los recursos gráficos de la marca.
Todos los elementos ayudaban a reforzar la esencia de la marca y su relato directo, fresco, actual y rompedor y a alcanzar los objetivos establecidos.

Una identidad visual única y reconocible
En un entorno tan visual como el que vivimos, donde internet y las redes sociales dominan la comunicación, destacar frente a la competencia es esencial.
¿Y cómo hay que hacerlo? Desarrollando una identidad corporativa sólida, que defina el tono y el estilo y gracias a la cual se puedan mostrar los valores y compromisos empresariales. Además, a nivel visual, que consiga quedarse en el top of mind por su naturaleza.
En definitiva, crear una identidad corporativa con una base estratégica nos proporciona los fundamentos para posicionarla en un mercado cada vez más competitivo, asegurando que pueda crecer y adaptarse según las necesidades.
Cada marca es única y así debe mostrarlo su manera de comunicarse y presentarse al mundo. Desde Spora te ayudamos a crear el relato y el universo visual para que impacte positivamente y conecte de manera efectiva con tu público objetivo.