Un programa para medir, reducir y compensar las emisiones del Grupo Institucional de la Diputación de Girona

DIPUTACIÓ DE GIRONA

De la huella a la neutralidad climática

Un programa para medir, reducir y compensar las emisiones del Grupo Institucional de la Diputación de Girona

El proyecto

La Diputación de Girona quería avanzar hacia la neutralidad climática con una visión conjunta de su grupo institucional. El reto consistía en construir un programa común para diez entidades con actividades, instalaciones, fuentes de emisión y niveles de madurez diferentes.

El proyecto debía ir más allá de una fotografía puntual. Era necesario crear una base de datos comparable, identificar las principales fuentes de emisión y convertir los resultados en decisiones aplicables a cada organización. Al mismo tiempo, el programa debía definir cómo gobernar, revisar y comunicar los avances a lo largo del tiempo.

El Programa de Neutralidad Climática conecta tres elementos que a menudo se trabajan por separado: el cálculo de la huella, la reducción de emisiones y la compensación de las emisiones residuales. Esta continuidad permite pasar de los datos a una estrategia con responsables, acciones y mecanismos de seguimiento.

Cada entidad dispone de un análisis adaptado a su actividad y de un plan de acción propio dentro de una estructura común. Esto facilita priorizar medidas realistas en ámbitos como la energía, la movilidad, las compras, los materiales, el agua o los residuos, sin perder la visión global del grupo.

El diseño de un programa de compensación propio añade una dimensión territorial: plantea cómo movilizar proyectos locales de reducción o absorción, con criterios de calidad, metodologías de cálculo, verificación externa y trazabilidad.

El enfoque

La primera fase consistió en desarrollar una herramienta de cálculo adaptada y elaborar la huella de carbono del grupo institucional, incorporando los alcances 1, 2 y 3. La metodología permite ordenar los datos de cada entidad, comparar resultados y mantener una base sólida para los cálculos anuales.

A partir del diagnóstico se construyó la estrategia de reducción para el período 2025–2030. El programa organiza las actuaciones en nueve líneas estratégicas y las adapta a la realidad de cada entidad. También incorpora indicadores, una estimación de recursos y una propuesta de gobernanza mediante un comité de seguimiento.

La tercera fase define las bases de un programa voluntario de compensación de proximidad: tipologías de proyectos, criterios de elegibilidad, metodologías de cuantificación, verificación independiente, registro digital y mecanismos de participación. La reducción siempre es prioritaria; la compensación se aplica a las emisiones que no se pueden evitar.

Integramos medición, hoja de ruta, gobernanza y compensación en un único programa preparado para evolucionar.

Aprendizajes

Trabajar con un grupo institucional heterogéneo exige equilibrar coherencia y flexibilidad. No todas las entidades parten del mismo punto ni pueden aplicar las mismas medidas al mismo ritmo. Por ello, el programa establece una metodología común, pero contempla hojas de ruta y prioridades específicas.

La calidad de los datos, especialmente en el alcance 3, seguirá mejorando a medida que se consolide la recopilación de información. El valor del programa dependerá del seguimiento anual, de la coordinación entre responsables y de la capacidad de actualizar las acciones cuando cambien los datos, la normativa o las posibilidades técnicas.

Este proyecto deja preparada una estructura que puede crecer: facilita la rendición de cuentas, impulsa proyectos climáticos en el territorio y convierte la neutralidad climática en una práctica de gestión continua.

La neutralidad climática no es un hito aislado: es un sistema de gestión que aprende, prioriza y mejora.